First Stop recuerda que una revisión preventiva puede evitar averías, reducir el consumo de combustible y prevenir gastos imprevistos durante los desplazamientos estivales
Las vacaciones representan uno de los mayores desembolsos del año para muchas familias. Transporte, alojamiento, restauración y ocio concentran buena parte del presupuesto estival, pero existe un gasto que rara vez se tiene en cuenta y que puede alterar por completo las cuentas: una avería del vehículo antes o durante el viaje.
Con motivo del inicio de los grandes desplazamientos del verano, First Stop, red de talleres especializados en neumáticos y mantenimiento integral del automóvil, ha identificado los siete descuidos más habituales que pueden traducirse en un importante incremento del coste de las vacaciones y recuerda que, en la mayoría de los casos, pueden prevenirse con una sencilla revisión antes de emprender el viaje.
«Un neumático en mal estado, una batería próxima al final de su vida útil o un sistema de refrigeración sin revisar pueden incrementar el consumo de combustible, acelerar el desgaste de componentes, obligar a recurrir a la asistencia en carretera o incluso provocar una avería que obligue a modificar los planes previstos», explica Jonathan López, director general de First Stop.
A partir de la experiencia de los más de 600 talleres de su red en la Península Ibérica, First Stop ha reunido los siete descuidos más habituales que detectan sus profesionales antes de estos desplazamientos.
1. No adaptar los neumáticos al viaje. Antes de emprender un desplazamiento largo conviene comprobar tanto el estado como la presión de los neumáticos. Viajar con el vehículo cargado exige ajustar la presión recomendada por el fabricante, ya que una presión incorrecta incrementa el consumo de combustible, acelera el desgaste, reduce la capacidad de agarre y puede comprometer la estabilidad del vehículo.
2. Retrasar la revisión de la batería. Las altas temperaturas aceleran el deterioro de las baterías con varios años de uso. Una batería agotada puede dejar inmovilizado el vehículo justo cuando comienzan las vacaciones y obligar a recurrir a la asistencia en carretera.
3. Descuidar el sistema de refrigeración. Durante el verano el motor trabaja en condiciones especialmente exigentes. Comprobar el nivel y el estado del líquido refrigerante ayuda a prevenir averías de elevada complejidad y coste, especialmente en trayectos largos o con altas temperaturas.
4. Ignorar ruidos, vibraciones o pequeños síntomas. Un ruido anómalo, una vibración en el volante o una dirección que no responde con normalidad suelen ser el primer aviso de una avería que conviene solucionar antes de emprender un viaje largo.
5. No revisar el sistema de frenos. El desgaste de pastillas o discos no solo compromete la seguridad, sino que también puede derivar en reparaciones mucho más costosas si el problema evoluciona durante las vacaciones.
6. Confiar en haber pasado la ITV. Superar la ITV garantiza que el vehículo cumplía los requisitos exigidos en el momento de la inspección, pero no sustituye al mantenimiento periódico. Muchos componentes pueden deteriorarse con el paso de los meses, especialmente si el coche va a afrontar un viaje largo.
7. Esperar al último momento para revisar el coche. Dejar la revisión para el día previo al viaje reduce el margen para solucionar cualquier incidencia y puede obligar a retrasar la salida o incluso a cancelar las vacaciones. Anticipar la revisión permite viajar con mayor tranquilidad y evitar imprevistos de última hora.
Prevenir siempre resulta más económico que reparar
Según First Stop, la mayoría de las averías importantes no aparecen de forma repentina. Antes suelen manifestarse mediante pequeños síntomas que muchos conductores pasan por alto o deciden posponer hasta después de las vacaciones.
«Nuestro trabajo demuestra cada verano que muchas incidencias podrían evitarse con una revisión de apenas unos minutos. El mantenimiento preventivo no solo mejora la seguridad, sino que ayuda a reducir el consumo, prolongar la vida útil de numerosos componentes y evitar gastos inesperados cuando el vehículo ya está en carretera», añade Jonathan López.
Especializada en mantenimiento integral del automóvil, First Stop presta servicios de neumáticos, frenos, baterías, aceite, amortiguadores, climatización, alineación y revisiones de mantenimiento para vehículos particulares, empresas y flotas. Además, la compañía continúa impulsando su proceso de digitalización mediante herramientas que permiten solicitar cita previa y gestionar distintos servicios de forma online, facilitando una experiencia más cómoda y eficiente para el cliente.












