El Foro de Franquicias «Del modelo clásico al modelo inteligente», organizado por el club de negocios Probusiness Place, junto con Madrid Network y la agencia The Blue House PR&Press,  en la Universidad,  EAE Business School, reunió a expertos del sector para analizar cómo la tecnología, los datos y la evolución de los hábitos de consumo están transformando la forma de crecer y gestionar las redes franquiciadas. Los participantes coincidieron en que el éxito ya no depende únicamente de la capacidad de expansión de una marca, sino de su habilidad para combinar innovación, eficiencia operativa y una experiencia de cliente diferencial.

El encuentro arrancó con una reflexión sobre la situación actual del mercado de las franquicias y los principales retos que afrontan tanto las marcas como los franquiciados. Durante este primer bloque, se abordaron algunos de los mitos más extendidos sobre este modelo de negocio y la evolución del consumidor actual.

En este sentido, María Virginia Rosales Vidal, CMO & Business Development Manager de SMX Services, destacó que “para poder atender al cliente es imprescindible un soporte tecnológico que permita saber cómo está funcionando el negocio”. Desde Rom’Antica, Luis Grossocordone recordó que “la franquicia te da soporte, pero no elimina los riesgos, sino que los reduce”. Por su parte, Mery Oaknin, CEO de MYND, incidió en que “una franquicia es un acelerador y un soporte para el franquiciado, pero no evita trabajar”. Mientras, Juan Infante, director Comercial, Expansión y Franquicias de Dolce Fina, señaló que “pensar que te entregan un manual de operaciones y que todo está hecho es uno de los grandes mitos del sector”. Todos coincidieron además en que el cliente actual está más informado, demanda experiencias diferenciales y obliga a las marcas a adaptarse constantemente a nuevas formas de consumo.

La transformación de las franquicias tradicionales hacia modelos más inteligentes protagonizó el segundo bloque del foro, centrado en el papel de la tecnología y los datos en la gestión de las redes. Los ponentes analizaron cómo las herramientas digitales permiten optimizar procesos, mejorar la toma de decisiones y ofrecer una mayor capacidad de respuesta a las necesidades del mercado.

Para María Virginia Rosales Vidal, una franquicia está preparada para digitalizarse “cuando tiene claros sus procesos y existe orden en el negocio”. En la misma línea, Mery Oaknin explicó que “el modelo ha cambiado porque el cliente final también ha evolucionado y la central de franquicias tiene que ser mucho más tecnológica”. Por su parte, Juan Infante puso el foco en el valor de la información al afirmar que “la gran diferencia está en el dato, porque es lo que te ayuda a acertar”.

La digitalización también tuvo un papel protagonista en el debate, donde se abordó cómo incorporar nuevas herramientas sin perder de vista los procesos, los equipos y la cultura empresarial que sostienen el crecimiento de una red de franquicias. Durante este bloque, Luis Grossocordone explicó que la homogeneidad entre establecimientos pasa por “estandarizar los procesos y reforzar la formación de los franquiciados”, al tiempo que destacó la importancia de que los nuevos socios compartan los valores de la marca. Por su parte, Mery Oaknin defendió la necesidad de “seguir innovando e identificar nuevas oportunidades en el mercado”, mientras que Juan Infante señaló que las principales preocupaciones de quienes desean abrir una franquicia siguen estando relacionadas con “los retornos de la inversión, los costes de personal y la rentabilidad del negocio”.

La ronda final permitió a los participantes compartir algunos de los principales aprendizajes obtenidos a lo largo de sus trayectorias profesionales y reflexionar sobre el impacto de las nuevas tecnologías en el sector. María Virginia Rosales Vidal reconoció que uno de sus mayores errores fue “haber diseñado una solución sin tener claro cuál era el problema”, al tiempo que destacó el potencial de la inteligencia artificial para generar ideas y acompañar la toma de decisiones. Desde Rom’Antica, Luis Grossocordone advirtió de que “priorizar la ubicación por encima de la gestión operativa del negocio puede convertirse en un error”, mientras que Mery Oaknin recordó que “es fundamental adaptar correctamente los modelos antes de afrontar procesos de internacionalización”. Por su parte, Juan Infante subrayó que “la elección del local y el equilibrio entre renta y facturación continúan siendo factores determinantes para el éxito de cualquier proyecto”.

La jornada puso de manifiesto que el futuro de las franquicias pasa por una gestión cada vez más inteligente, en la que la tecnología y el análisis de datos se consolidan como herramientas clave para impulsar la eficiencia, mejorar la toma de decisiones y responder a las nuevas exigencias del consumidor. Los expertos coincidieron en que la combinación de innovación, conocimiento del cliente y capacidad de adaptación será determinante para el crecimiento sostenible de las redes franquiciadas en los próximos años.

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