La Asociación Española de Franquiciadores Inmobiliarios (AEFI) agrupa a las siete principales cadenas inmobiliarias del país: Alfa Inmobiliaria, Century 21, Comprarcasa, Keller Williams, Look & Find, Redpiso y Remax
La Asociación Española de Franquicias Inmobiliarias (AEFI), que reúne a las principales redes del sector —Alfa Inmobiliaria, Century 21, Comprarcasa, Keller Williams, Look & Find, Redpiso y Remax—, prevé que el 65% de las nuevas aperturas de oficinas inmobiliarias bajo modelo de franquicia en España se concentrarán en ciudades medianas a lo largo de 2026, consolidando el desplazamiento del crecimiento del sector hacia mercados intermedios frente a las grandes capitales.
En conjunto, estas redes suman más de 700 oficinas y más de 6.600 profesionales especializados en gestión, intermediación y servicios inmobiliarios, lo que les confiere una posición privilegiada para analizar las tendencias del mercado y anticipar los movimientos de mayor relevancia.
Según las estimaciones de AEFI, el número de nuevas franquicias inmobiliarias podría crecer entre un 8% y un 10% en 2026, impulsado por el dinamismo de la demanda residencial fuera de Madrid y Barcelona y por el creciente interés de emprendedores que buscan modelos de negocio con menor inversión inicial y mayor respaldo operativo.
En términos territoriales, AEFI identifica tres grandes focos de crecimiento. Por un lado, el arco mediterráneo concentrará cerca del 35% de las nuevas aperturas, con especial intensidad en Valencia, Alicante y Murcia, donde la combinación de demanda nacional e internacional sigue generando oportunidades de intermediación. Por otro, Andalucía representará en torno al 25% del crecimiento, con Málaga y Sevilla como principales polos de atracción. Finalmente, el centro peninsular y el valle del Ebro —con ciudades como Zaragoza, Valladolid o Toledo— aglutinarán aproximadamente un 20% de las nuevas implantaciones.
A estas zonas se suman enclaves estratégicos vinculados a corredores logísticos, donde AEFI prevé incrementos de actividad por encima del 18% interanual. Es el caso del eje Madrid-Guadalajara, el corredor del Henares o determinadas áreas del entorno de Barcelona, donde el crecimiento empresarial y la presión sobre el mercado de la vivienda están generando nuevas oportunidades.
«El crecimiento del modelo de franquicia inmobiliaria se está desplazando claramente hacia mercados donde existe menor saturación y mayor recorrido. En estas ubicaciones, la combinación de demanda activa, costes más contenidos y necesidad de profesionalización está favoreciendo una expansión más sólida y sostenida», señala Leonardo Cromstedt, presidente de AEFI.
Uno de los factores clave de este cambio es el diferencial de inversión: abrir una franquicia inmobiliaria en una ciudad mediana puede requerir hasta un 30% menos de capital inicial que en una gran capital, lo que está facilitando la entrada de nuevos operadores. Además, los plazos de rentabilidad se sitúan, de media, entre 12 y 18 meses en estos mercados, frente a horizontes más largos en entornos altamente competitivos.
AEFI estima que el volumen de operaciones intermediadas por redes de franquicia crecerá entre un 8% y un 10% en 2026, con especial protagonismo del mercado de segunda mano —que representa ya cerca del 80% de las transacciones— y del segmento del alquiler, donde la rotación de activos sigue siendo elevada pese a la presión regulatoria.
Como elemento diferencial, la asociación destaca una transformación en el perfil del franquiciado. Actualmente, más del 40% de los nuevos operadores procede de sectores ajenos al inmobiliario, como la banca, los seguros o el retail, lo que refleja el atractivo del modelo como vía de reconversión profesional. Asimismo, cerca del 35% de las nuevas aperturas están lideradas por perfiles menores de 40 años, que incorporan estrategias digitales y modelos comerciales más ágiles.
En paralelo, la digitalización se ha convertido en un factor decisivo para la expansión del modelo. AEFI señala que más del 70% de las franquicias inmobiliarias ya operan con herramientas avanzadas de gestión de clientes, analítica de datos y marketing digital, lo que les permite mejorar ratios de captación y reducir los tiempos de cierre de operaciones.
Otra de las tendencias relevantes es el crecimiento de la actividad en municipios de tamaño medio vinculados a grandes infraestructuras de transporte o a polos logísticos, donde la mejora de la conectividad está impulsando tanto la demanda de vivienda habitual como la inversión en activos residenciales. En estas zonas, el precio medio de la vivienda se mantiene entre un 25% y un 40% por debajo de las grandes capitales, lo que sigue atrayendo a compradores en busca de mayor superficie y calidad de vida.
En este contexto, la asociación considera que el modelo de franquicia continuará ganando cuota de mercado en el conjunto del sector inmobiliario, apoyado en su capacidad para ofrecer procesos estandarizados, formación continua y economías de escala en un entorno cada vez más competitivo.










